Ingredientes:
- 1 taza de garbanzos secos
- 2 zanahorias grandes, cortadas en cubos
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 pimiento rojo, cortado en tiras
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce
- 1/4 cucharadita de pimienta negra
- Aceite de oliva virgen extra
- Caldo de verduras
- Sal al gusto
- Perejil fresco picado (para decorar)
Instrucciones:
- Remojo de los garbanzos: Coloca los garbanzos en un bol con abundante agua y déjalos en remojo durante al menos 8 horas o toda la noche.
- Sofrito: En una olla grande, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Agrega el pimiento rojo y cocina por unos minutos más.
- Añade las especias: Incorpora el comino, el pimentón y la pimienta negra al sofrito y cocina por unos segundos más para que se mezclen los aromas.
- Garbanzos y caldo: Escurre los garbanzos y añádelos a la olla con el sofrito. Vierte el caldo de verduras hasta cubrir los garbanzos por unos dos dedos. Agrega la hoja de laurel y sal al gusto.
- Cocción: Lleva la olla a fuego medio y cocina a fuego lento durante aproximadamente 1 hora, o hasta que los garbanzos estén tiernos y el caldo se haya reducido.
- Zanahorias: A mitad de cocción, agrega las zanahorias cortadas en cubos.
- Servir: Una vez listo, sirve el guiso caliente y espolvorea con perejil fresco picado.
Consejos:
- Personaliza tu guiso: Puedes añadir otras verduras de temporada como calabacín, patatas o espinacas. También puedes incluir chorizo o jamón para darle un toque más sabroso.
- Acompañamientos: Este guiso combina muy bien con arroz blanco, pan de ajo o una ensalada verde.
- Congelar: Si te sobra guiso, puedes congelarlo en porciones individuales para disfrutarlo en otra ocasión.
¡Disfruta de este delicioso y reconfortante plato!

